Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, islas afortunadas en turismo y gastronomía  
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Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, islas afortunadas en turismo y gastronomía

Naturaleza, paisaje volcánico, arquitectura colonial, y culinaria aborigen, iconos turísticos de Canarias

La villa de Artenara preside desde la cima más alta de la isla de Gran Canaria, situada a 1.260 metros sobre el nivel del mar, la convivencia de sus ciudadanos, que se afañan en las labores cotidianas de trabajo en la agricultura y la ganadería.

Este pequeño pueblo, el más pequeño de todos los de la isla con unos 1.400 habitantes, no sólo tiene un inventariado agrícola, si no que su legado histórico le convierte en uno de los mejores exponentes de la cultura turística isleña. Pruebas no le faltan. Ya Miguel de Unamuno, en el año 1910, la difinió a Gran Canaria como una de las mayores bellezas que havían visto sus ojos.

Los lugareños consideran a Artenara como un punto de ocio y de fin de semana, de convivencia con la naturaleza. Una parte de la zona y sus aledaños ha sido declarado Reserva de la Biosfera. Los vecinos de Artenara, sensibles con la ntualerza y todo aquello que lo envuelve, presumen con orgullo del Monumento a los Trabajadores del Medio Ambiente, a estos ciudadanos lugareños preocupados por la inmensa riqueza que les rodea. Justo en este punto, cada año se celebra una fiesta dedicada a “los trabajadores del Medio Ambiente”. Éste representa lo vertical (pinos) y lo horizontal (arquitectura).

Artenara tiene una característica singular en cuanto a su configuración orográfica urbana, donde parace ser ésta una simbolización de los quesos de Gruyère, que viene dado por la cantidad de cuevas prehistóricas que tiene censadas y que son las viviendas de sus ciudadanos, algunas de ellas, son casas rurales turísticas con encanto.

La cueva más singular, posiblemente, es la Cuevita, ermita de la Vírgen que ofrece una decoración rústica, acorde con el lugar y moldeada en la roca. Ésta es la patrona de la Asociación Folclórica de Canarias, y de los ciclistas del archipiélago. Cada año aquí se celebran dos magnas fiestas: una, la ciclista, y la otra la festividad de la patrona. Su talla es americana, traída no se sabe por quién desde América. Su característica principal es que es muy pequeña.

Desde el punto de vista geológico, Artenara y sus lindantes es una gran caldera volcánica. Desde el lugar se ve el Poso de las Nieves, pico situado a 1920 metros sobre el nivel del mar, techo de Gran Canaria. Los aborigenes, en su su cometido descubridor, crearon un importante núcleo prehispánico muy carcano a Artenara, que se caracterizaba por la momificación de los muertos, como se practicaba en el antiguo Egipto.

Cuando Miguel de Unamuno viajó invitado a los Juegos Florales de Gran Canaria en el año 1910 se autoproclamó como descubridor de la naturaleza y del paisaje del lugar. Sus caminos abiertos en esta breve estadía, ahora están configurados como una ruta, la “ruta de Unamuno”, siguiendo los pasos del maestro, y pisando muchas veces el piso negro del picón, pequeña piedra volcánica, ésta, que sirve de alfombra y decoración natural al entorno.

Fontanales, tierra de realendo
Gran Canaria está salpicada de arquitectura y de historia por los cuatro costados. “Fontanales, tierra de realendo cedida por el rey Felipe IV, según cédula de 6 de octubre de 1645”. Así reza una placa situada en la calle principal de Fontanales, que pone de manifiesto la realeza y la historia del pueblo grancanario.

El nombre de Fontanales viene por la gran cantidad que havía hace cientos de años de fuentes de agua en la zona, era muy húmeda. Actualmente tiene censados unos 1.000 habitantes.

La ermita de San Bartolomé, construída en el año 1639, de estilo colonial, y la nueva iglesia dedicada al mismo santo, tienen una historia única. Ésta, es muy venerada por sus vecinos.

En turismo, el 70% del paisaje es protegido, y el conjunto del municipio al que pertenece Fontanales, Moya, es de una naturaleza increible, con espacios protegidos, pero de una belleza irrepetible para la practica de deportes del senderismo y de las excursiones. Los pulmones se llenan de aire puro y descontaminado. Una apuesta para la salud.

En total, en el término de Moya, están catalogadas 13 casas rurales, 5 cabañas y un hotel-hostal rural. Los turistas que primero descubrieron el lugar fueron los holandeses, los ingleses y los alemanes, aunque los peninsulares ya han puesto el ojo en el lugar. Moya lo tiene todo, dicen los responsables en materia turística de Moya: costa y cumbre, a la vez que es el paisaje más verde de todo Canarias. Entre los proyectos más inmediatos que tiene en cartera la oficina de turismo de Moya se encuentra la señalización de las casas y cabañas turísticas. Se da la paradoja que este pequeño municipio tiene censados en su catálogo elaborador artesano 25 quesos que reúnen todas condiciones sanitarias, y 21 caminos reales.

Pájara, las mejores playas del Atlántico
Pájara (Fuerteventura) presume, y con razón, de tener las mejores playas del Atlántico, playas de arena finísima, negra y blanca, descontaminadas y seguras, para el disfrute de los visitantes.

Dentro de los proyectos que tiene en cartera el ayuntamiento de Pájara está el crear la ruta de los antepasados, también otra sobre la obra de César Manrique, y una ruta etnográfica y cultural como complemento al producto turístico “sol y playa”.

Fuerteventura es también turismo rural, con unas 1.000 camas que tiene censadas en este segmento, y por supuesto, turismo de estancia prolonga con un parque total de 70.000 camas con una hotelería moderna, de las cuales el 60% son plazas hoteleras, y un 40% son apartamentos. Sin olvidar los 497 restaurantes, y las 192 cafeterías.

Oliva luce con orgullo los encantos que brinda una bella isla, tranquila y plástica, donde su patrona, Nuestra Señora de la Candelaria, construída en el siglo XVIII que luce un altar barroco de estilo canario, y la casa de los Coroneles, que fue en este siglo el centro económico, social y militar, perteneció a la familia Cabrera Betancurt, son símbolos de su pasado histórico. Esta última, es una de las piezas arquitectónicas más emblemáticas de la isla. El 25 de noviembre del año pasado fue reinaugurado por SS MM Los Reyes de España. Ahora es un centro de arte, y en su interior se localiza un amplio patio canario construído en madera.
Oliva tiene en marcha el ambicioso proyecto de ojerear la montaña volcánica de Tindaya, una obra proyectada e inspirada por Chillida y que ya disfruta de los informes favorables administrativos para llevarlo a buen puerto. El proyecto está considerado con el adjetivo de original.

Islote de Lobos
Desde el Puerto de Corralejo, un pequeño barco realiza la travesía hasta el islote volcánico de Lobos, un espacio totalmente deshabitado desde que Antoñito dejára de ser el farero de Lobos. Ahora éste tiene un pequeño chiringuito que ofrece bocadillos, bebidas y algunos platos de cocina.

Lobos brinda a los visitantes la posibilidad de hacer un tour caminando a lo largo de unas dos horas de duración, observando desde la distancia el Parque Nacional Isla de Lobos, lugar que no está permitido el acceso, ya que en él se encuentra la Pardela, ave protegida y en peligro de extinción.

Lanzarote, isla diseñada por César Manrique
Hay que pensar que la isla de Lanzarote no sería la misma sin César Manrique. A pesar de que los vólcanes crearon la orografía y el paisaje, Manrique le dio sentido estético y urbanístico, y redondeó espacios naturales con su mágico sentido que poseía del arte.

Manrique ha sido alabado y discutido al mismo tiempo, pero nadie discute que Lanzarote es una isla diseñada a través de su ingenio e inteligencia. En Guatiza, en el Jardín de Cáctus, emerge una de sus muchas obras, donde reza: “bajo el “gobierno” de Manrique, Lanzarote es una isla de diseño, de anidada arquitectura, acorde con la tierra volcánica y conjugando el negro del suelo con el blanco de las paredes y el verde de las ventanas y paredes”.

El volcán de la Corona divisa a los Jameos del Agua, diseño del “maestro”. Una conducción de lava subterránea moldeó este espacio para desenbocar en el mar, petrificandose las piedras desde la Cueva de los Verdes y hasta las aguas del Atlántico.

El nombre de los Jameos del Agua viene dado por unos pequeños cangrejos ciegos de agua que viven en las aguas del interior de la cueva. A pocos kilómetros de los Jameos del Agua se ubica el Mirador del Río desde donde se divisa la inmensidad del mar y la isla de la Graciosa.

El Parque Nacional de Timanfaya está protegido por su singularidad, por su gran valor orográfico, por la belleza que entraña, y por el diseño volcánico abstracto que representan las piedras y laba secada en la superficie. El parque de Timanfaya protege poco más de 5.000 hectareas desde el año 1974. Su volcán estuvo en erupción por última vez entre 1730 y 1736, aunque en 1824 se registró una pequeña actividad.

La flora y fauna del Parque Nacional de Timanfaya tiene como exponentes a la paloma bisbita, al Caminero, y al Cabuachullo trompetoso (fauna), al salucho blanco, y la calcosa (flora).

Hotelería y gastronomía autóctona Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote
Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote se asocian a otra manera diferente de comer allende de los clásicos restaurantes y hoteles de ciudad. Son los pequeños lugares con encanto situados dentro de las zonas rurales, que al margen de permitir al visitante encontrarse en medio de la naturaleza, brindan la oportunidad de rediscubrir y reencontrarse con los sabores de la infancia, los sabores auténticos de la naturaleza, y en muchas ocasiones, el de la gastronomía ecológica.

Artenara, una pequeña población situada en la cumbre de la isla de Gran Canaria, se presenta como una manera muy natural de hospedarse en casas rurales que ofrecen una cocina auténticamente de campo, con las verduras, hortalizas, quesos, vinos, pan y carnes extraídos directamente por el propio cliente desde los campos, corrales o pequeños artesanos, y con destino efímero y final en la mesa. Es la garantía de comer productos 100% sanos, sin química de ningún tipo.

José Antonio Rodríguez, ejemplar empresario de la zona, brinda una oferta de casas rurales, configurada, ésta, dentro de cuevas naturales al estilo prehistórico, con el sabor de la época, pero con todo un conjunto de detalles que convierten la estadía en Artenara en un placer (www.artenatur.com), y siempre en comunión con los sabores coquinarios artenaros. El Caidero, el Mimo y las Margaritas, son tres referencias de garantía. Este prestigioso hostelero, ahora ha inaugurado una de las bellezas más singulares de la isla, los Cabucos, una casa-cueva, acondiconada con un conjunto de detalles, como es el jacuzzi, y totalmente aislada de la sociedad de la zona.

Cabañas Valle Verde
Muy cerca de Artenara, se sitúa el pueblo de Fontanales, perteneciente al municipio de Moya, y en su casco urbano presiden la llegada de los turistas las Cabañas Valle Verde (www.canarynet.net), unas cabañas construídas con madera transportada desde América.

El restaurante "Sibora", anexo a las cabañas, oficia con platos de la más pura tradición milenaria, con el sancocho, las “papas” arrugadas, el gofio, la pata de cerdo, el mojo cochino, el queso fresco, el seco, y el curado, el mus de gofio, y el bienmesabe, entre otros.

El Cortijo de los Nardos (www.cortijolosnardos.com), de Fontanales (Moya), regentado por Rodolfo Rodríguez, es otro de los puntos de contacto con la naturaleza más exhuberante, en medio del campo y degustando como platos más representativos, los quesos frescos con tomate, las “papas”, el mojo picón, la morcilla dulce, el picaíllo, y la ropa vieja. Sugiere un conjunto de especialidades autóctonas del lugar, complementadas con otros de sabor auténtico cubano, ya que no de debe olvidar que Rodolfo es cubano, de la Habana.

De Gran Canaria a Fuerteventura
Una travesía con la Naviera Armas, de unos 30 minutos de duración, nos transporta de la isla de Gran Canaria hasta la de Fuerteventura. Los tres hoteles de Iberostar (www.iberostar.com), el Palace, el Park, y el Playa Gaviotas, sensibles con la gastronomía autóctona de Fuerteventura, presentan en sus bufetes platos de la isla, conjugados con otros de la cocina canaria, la peninsular y la internacional.

Oasis Park Lajita (www.lajitaoasispark), al margen del gran espectáculo que representa visitar el parque, también prepara platos de la cocina de Fuerteventura. Una buena combinación: para saborearla.

La Casa Isaítas (www.casaisaitas.com) es una casa típica del turístico municipio de Pájara que también brinda la oportunidad de encontrarse con la coquinaria de la isla.

Finalmente, el Hotel Barceló Fuerteventura (www.barcelo.com) es uno de sus buques insignia. Su bufete es de los más completos y variados que sugiere el conjunto hotelero restaurador del lugar, con especialidades, algunas de ellas, dignas de alta mesa.
Francisco Muñoz, hostelero-restaurador afincado en Lanzarote es una autoridad en la isla, después de más de 40 años residiendo en ella.

El Restaurante El Dorado y el Hotel Group Sun Light (www.sunlighthoteles), localizado en el Puerto del Carmen, vienen a ser establecimientos emblemáticos de la hotelería, una referencia indiscutible de calidad profesional y de servicio incuestionable.
Los platos de su carta se apoyan en las carnes y en los pescados, sin olvidar las “papas” y platillos de creación propia y de sabor singular de la casa.

Enric Ribera Gabandé
Fotos: Pilar Rius




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