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El agua es para beberla, el vino para degustarlo

Enric Ribera Gabandé

Enric Ribera

Existe, aún hoy en día, la equivocada creencia que el vino es para beber. Se cree y se actua de la manera que el mosto fermentado es para saciar la sed. También, que en función de la graduación alcoholica y del cuerpo que atesore, es mejor o no tan bueno.

Claro, me apresuro a decir que este concepto de los vinos cada día existe menos entre la sociedad. Esta manera de pensar y actuar era clásica en una gran parte de la sociedad española, y en la de otros, hace ahora pues 25 o 30 años.

Pero, haberlos, haylos, aún hoy en día los consumidores, a pesar de los cursillos de iniciación en este mundo de los vinos para conocerlos mejor, de los libros editados, de las revistas que se publican, de los programas de radio y TV que se realizan y de un largo etc. Continúan existiendo los “autocondenados” a ser profanos en la materia que no quieren saber, y por lo tanto ignoran que los vinos son para degustarlos, y el agua para beberla.

En una mesa culta y no obligatoriamente pedante, hay que saber distinguir entre vinos de una buena relación calidad-precio, y vinos que no son dignos de ser bebidos, o mejor dicho, degustados. Para ello, hay que iniciarse en este mundo, o si no dejarse aconsejar por expertos en enología.

En la mesa, pienso, debe primar, por encima de todo, la calidad, y ésta no va siempre asociada a altos precios. Existen vinos muy bien elaborados, que no son prohibitivos, ni mucho menos. En el sano y culto consumo encontramos la buena relación calidad-precio que debe ser el criterio más válido para elegir una botella, tanto para el consumo en casa como en el restaurante.

Aunque no hay que olvidar, tal como apuntaba, que en la mesa deben convivir el agua y el vino. Entre plato y plato, el agua sacia la sed, y entre bocado y bocado, un sorbo de vino armoniza las viandas.

La amistad gastronómica de ambos es uno de los puntos importantes que deben hacer caminar a los enófilos hacia el sano consumo del vino. Y todo ello no encarece el presupuesto del consumidor, ya que más calidad se compensa con menos cantidad. Con esto, estimulamos el trabajo de los enólogos, y el de las empresas vinateras en esta premisa suprema de la calidad.

E.mail: riberaenric@telefonica.net




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